A la luz del DSM V, podríamos afirmar que el protagonista
tiene un trastorno de la personalidad, específicamente antisocial. Así mismo, según
el DSM V, el Trastorno de la
personalidad antisocial301.7 (F60.2) se caracteriza por:
A.
Patrón dominante de inatención y vulneración de los derechos de los demás, que
se produce desde los 15 años de edad, y que se manifiesta por tres (o más) de
los hechos siguientes:
1.
Incumplimiento de las normas sociales respecto a los comportamientos legales,
que se manifiesta por actuaciones repetidas que son motivo de detención.
2.
Engaño, que se manifiesta por mentiras repetidas, utilización de alias o estafa
para provecho o placer personal.
3.
Impulsividad o fracaso para planear con antelación.
4.
Irritabilidad y agresividad, que se manifiesta por peleas o agresiones físicas
repetidas.
5.
Desatención imprudente de la seguridad propia o de los demás.
6.
Irresponsabilidad constante, que se manifiesta por la incapacidad repetida de
mantener un comportamiento laboral coherente o cumplir con las obligaciones
económicas.
7.
Ausencia de remordimiento, que se manifiesta con indiferencia o racionalización
del hecho de haber herido, maltratado o robado a alguien.
B.
El individuo tiene como mínimo 18 años.
C.
Existen evidencias de la presencia de un trastorno de la conducta con inicio
antes de los 15 años.
D.
El comportamiento antisocial no se produce exclusivamente en el curso de la
esquizofrenia o de un trastorno bipolar.
Dicho lo anterior, podemos identificar algunas de
las características de Hannibal, sin embargo abordar el tema como un trastorno
de la personalidad podría dejar de lado el tema de su conducta, elemento
fundamental para realizar un diagnóstico de calidad debido a que existen rasgos
en su actuar más allá que la sola reacción a los eventos traumáticos de su
infancia. Más allá de si su comportamiento corresponde a un trastorno en su
conducta o si corresponde a rasgos propios de su personalidad es evidente que
los eventos traumáticos que vivió en su infancia han sido determinantes en el
devenir de su vida.
De la misma
manera se evidencia una Parasomnia
correspondiente al trastorno de pesadillas 307.47 (F51.5). Pues cuando dormía
tenía episodios inusuales que le interrumpían el sueño. Así pues, sentía terror
extremo usualmente cuando dormía, se demoraba en recuperarse y entender que
estaba soñando, de la misma manera no tenía control en su cuerpo (movimiento)
cuando proyectaba las imágenes de su hermana siendo maltratada. Eso le causaba
hiperventilación, gritaba y le costaba despertarse.
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