viernes, 17 de febrero de 2017

Posible diagnóstico

A la luz del  DSM V, podríamos afirmar que el protagonista tiene un trastorno de la personalidad, específicamente antisocial. Así mismo, según el DSM V,  el Trastorno de la personalidad antisocial301.7 (F60.2) se caracteriza por:
A. Patrón dominante de inatención y vulneración de los derechos de los demás, que se produce desde los 15 años de edad, y que se manifiesta por tres (o más) de los hechos siguientes:
1. Incumplimiento de las normas sociales respecto a los comportamientos legales, que se               manifiesta por actuaciones repetidas que son motivo de detención.
2. Engaño, que se manifiesta por mentiras repetidas, utilización de alias o estafa para provecho       o placer personal.
3. Impulsividad o fracaso para planear con antelación.
4. Irritabilidad y agresividad, que se manifiesta por peleas o agresiones físicas repetidas.
5. Desatención imprudente de la seguridad propia o de los demás.
6. Irresponsabilidad constante, que se manifiesta por la incapacidad repetida de mantener un           comportamiento laboral coherente o cumplir con las obligaciones económicas.
7. Ausencia de remordimiento, que se manifiesta con indiferencia o racionalización del hecho         de haber herido, maltratado o robado a alguien.
B. El individuo tiene como mínimo 18 años.
C. Existen evidencias de la presencia de un trastorno de la conducta con inicio antes de los 15 años.
D. El comportamiento antisocial no se produce exclusivamente en el curso de la esquizofrenia o de un trastorno bipolar.
Dicho  lo anterior, podemos identificar algunas de las características de Hannibal, sin embargo abordar el tema como un trastorno de la personalidad podría dejar de lado el tema de su conducta, elemento fundamental para realizar un diagnóstico de calidad debido a que existen rasgos en su actuar más allá que la sola reacción a los eventos traumáticos de su infancia. Más allá de si su comportamiento corresponde a un trastorno en su conducta o si corresponde a rasgos propios de su personalidad es evidente que los eventos traumáticos que vivió en su infancia han sido determinantes en el devenir de su vida.
 De la misma manera se  evidencia una Parasomnia correspondiente al trastorno de pesadillas 307.47 (F51.5). Pues cuando dormía tenía episodios inusuales que le interrumpían el sueño. Así pues, sentía terror extremo usualmente cuando dormía, se demoraba en recuperarse y entender que estaba soñando, de la misma manera no tenía control en su cuerpo (movimiento) cuando proyectaba las imágenes de su hermana siendo maltratada. Eso le causaba hiperventilación, gritaba y le costaba despertarse.